El vestíbulo, tenía un aspecto medieval, se oían las pisadas de los alumnos en el suelo, era de parquet wengué, color marrón oscuro casi negro, delante a unos pocos metros había una escalera amplia forjada en hierro con una fina capa de pintura marrón chocolate.Caminaron hacia el comedor, que estaba repleto de mesas redondas con unos manteles blancos y azules, Aaron y Oliver se dirigieron a una de las mesas y tomaron asiento, a los pocos minutos casi todos los alumnos estaban ya sentados.
Aaron no puedo evitar mirar toda la comida que los camareros estaban sirviendo en la mesa y mientras se relamía ya del gusto echó un vistazo a los platos que tenia alrededor.
Había pollo asado con verduras fritas, tortilla, arroz, jamón serrano ibérico traído directamente desde Huelva, distintas variedades de queso, patatas fritas...
- Al ataque!!!! – le dijo Aaron a su amigo.
Mientras degustaban las distintas variedades de comida que los cocineros habían preparado durante la tarde, un chico entró por la puerta del comedor, llegaba apresurado, la mayoría de los alumnos abandonaron la mirada de su plato, para observar al joven, éste se quedo en la puerta mirando, con pocas ganas de entrar.
El Director del Internado se levantó y se acercó a el, cruzaron unas breves palabras en voz muy baja, ni siquiera la mesa de Aaron y Oliver, que era una de las mas cercanas a la puerta, lograron escuchar algo.
El Director lo acompañó a la mesa de los dos amigos, y le hizo una seña para que se sentara en la silla que quedaba libre, éste soltó un resoplido de rabia, miró renegadamente a su alrededor, y se sentó.
El director comenzó un breve discurso:
-Bienvenidos de nuevo, espero que hayais pasado un largo y feliz verano, y que vengais con las pilas recargadas para el nuevo curso escolar, os comunico que tenemos un Alumno nuevo se llama Marcus Kayler ,cursara 1º de Bachiller. Ya podeis seguir disfrutando de la comida.
Aaron miró a su amigo, éste le devolvió la mirada y conjuntamente miraron al alumno nuevo con el que iban a compartir clase.
Marcus, tiró bruscamente encima de la mesa una llave con el número 37, con tanta fuerza, que no se dio cuenta que habia ido a parar dentro del vaso de Oliver.
Tras observar a sus compañeros, y echar una mirada rapida a su vaso, Oliver rompió el silencio.
Ehm....Hola Marcus, soy Oliver -dijo mirando el numero de la llave- creo que vamos a ser compañeros de habitación. Y el es Aarón, su habitación esta justo al lado de la nuestra-le tendió la mano, pero Marcus ni le miró.
-Este sitio es una mierda - dijo mientras cojía una patata-
-Bueno bueno tampoco está tan mal este internado, los he visto peores, te gustará bañarte en el río -le dijo Aaron pasando por alto las malas maneras de Marcus-
-¿El río? Psss, vaya un asco!
-Bueno pues entonces tu te lo pierdes -dijo Aaron un poco irritado-
Los cocineros estaban empezando a pasar el postre por las mesas vecinas.
Aaron y Oliver se levantaron un poco para ver que habían preparado, cuando divisaron una tarta de Mousse de chocolate, sonríeron pasandose la lengua por los labios.
-Las echaba de menos, ya sabes Aarón, tu te pillas un trozo de mas y yo el bote de nata, que luego por la noche las tripas cantan -le dijo Oliver sin hacer mucho caso de su futuro compañero de habitación.
-Eso esta hecho hermanito.
Se cogieron un buen trozo de tarta y mientras lo degustaban y disfrutaban al máximo el sabor del chocolate en sus paladares, veían como algunos compañeros los saludaban y se marchaban a las habitaciones.
Ellos con la boca llena y riendo seguían contandose las anécdotas del verano.
-Pues yo estuve en Walt Disney, y lo pasé muy bien, disfruté mas que mi hermanita - dijo Aaron tragando un último trozo de tarta.
-Menudo viaje chaval! yo estuve en Tenerife bañandome en las playas, ya ves lo morenazo que he vuelto -le contestó con risa-
Marcus se levantó y sin decir ni media palabra se marchó.
-Que tío mas raro - soltó Aaron cambiando de tema totalmente-
-Es un borde de mierda -le contestó-
-Pues menudo compañero de habitación te pusieron este año.
-Ya te digo tengo un gafe de la leche, nunca nos ponen juntos.
-Ya sabes por qué.... - dijo Aaron medio serio-
-Por supuesto que lo se, somos un peligro público juntos -le respondió Oliver levántandose de la silla.
Los dos se dirigieron a sus habitaciones.
-Por lo menos somos vecinos de puerta -le gritó Aaron con risa--Siiiii -le contestó Oliver mientras daba media vuelta a la llave- Te veo en media hora en la fuente.
1 comentarios:
Ostiasssss que bien escribis nenas!!!!!!
Me encanta esta entrada, pero mi querer Diegooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo
Jujuuuuu que bueno esta el mu c....*
Seguid asi, y meted a Diego ya ;___;
Besitos de sabores para las dos! Os quieroooo
Publicar un comentario en la entrada