
La clase de 1 de Bachiller del Internado "Azul Trópico" salía a los jardines para comenzar la clase de gimnasia, todos llevaban un chandal, la chaqueta era blanca, mientras que los pantalones eran azul claro medio.
El verano estaba llegando a su fin, y eso se notaba en el clima.
- Venga chicos, comenzar a dar vueltas al internado para calentar y a ver si consigo quitaros esa cara de sueño que tenéis todos -Dijo el profesor-
Los alumnos se miraron unos a otros mostrando pocas ganas pero empezaron a correr con un trote muy tranquilo.
En el Internado "Verde Esperanza" las chicas estaban en clase de Música.
- Os voy a poner un trabajo, me gustaría que hicierais grupos de 3 ó 4 personas, cada grupo tendrá que componer una canción con su letra, melodía y baile, tenéis el suficiente espacio en todo el internado para que nos os copiéis las unas de las otras, si necesitáis algún instrumento, tenéis la sala de música a vuestra disposición.
Ahora por favor, sacad vuestra libreta de pentagramas y vamos hacer un dictado de rítmico-melódico.
-Muy bien chicos, ahora dar una vuelta andando para reposar, por favor no os sentéis todavía seguir caminando.
Las caras de los chicos mostraban fatiga.
- Madre mía, esto es morirse, después de un verano tumbado en la playa, a ver quien tiene ganas de esto -dijo Oliver jadeando-
- Pues nos vamos a tener que poner en forma, porque esto no nos pasaba en Junio - le contestó Aaron respirando tan hondo como podía-
-Venga chicos, no seáis tan exagerados, a ver si me acompañáis a hacer deporte algún día -los animó, su cara también mostraba cansancio pero no tanta como el de sus amigos-
-Está bien, esta semana lo que vais hacer son pruebas de velocidad asi que lo que tenéis que hacer es en...
- Oye que me vino a la mente, ¿Qué habrá echo el profe de matemáticas con Markus? -preguntó susurrando Aaron-
-Ni idea pero si ha venido es por algo - le contestó Diego-
-Ya sabemos como es Don Lorenzo un...
La sirena interrumpió la frase de Oliver, la clase había terminado, y los chicos fueron directos a las duchas de los vestuarios.
- Mira que el único agua que me gusta fría es la del río, pero después de la paliza que nos han dado, hasta con cubitos me duchaba - dijo Oliver a sus amigos mientras se desnudaban y se metían en las duchas, separadas por unos biombos casi transparentes-
-Bueno, vosotros decir lo que queráis, pero donde esté un agua bien templadita que se quiten los cubitos - comentó Diego mientras intentaba regular el agua-
-Que os voy a decir yo si me ducho casi todas las mañanas con agua fría -dijo Aaron echando jabón en su esponja-
El agua les erizaba la piel, les descongestionaba hasta el último poro, sus cuerpos húmedos se reconfortaban por segundos, la sensación de bienestar estaba presente, el final de la ducha fue una guerra de bolas de espuma de jabón.
Las chicas salían de clase de Música.
-¿Qué toca ahora? –preguntó Rebeca-
-Tenemos laboratorio de Química –le contestó Paola mientras buscaba en el mapa como llegar hasta el Laboratorio-
- Menudo trabajo que nos han mandado en Música, y solo tenemos un mes, espero que la inspiración esté de nuestra parte –dijo Camila
-Pues si, es cierto, pero estoy segura de que entre las cuatro lo vamos a conseguir, y además nos va a quedar muy bien, o no os acordáis de la improvisación del otro dia, ¡Nos quedó genial! – dijo Krystin que buscaba en su mochila la bata blanca que tenían que llevar para laboratorio-
El laboratorio de Química era una habitación amplia con unas 20 mesas blancas aproximadamente, en cada una de ellas había muchos utensilios, reconocieron algunos como el Microscopio, las probetas o las gafas de protección pero otros no sabían para que servían.
-Buenos días a todos, ir agrupándose en las mesas como queráis, pero necesito que alguien me haga un favor, mi idea para la clase de hoy era analizar el Heno que comen los caballos y así, sabremos que cantidad recomendada debe comer el animal, según el pH y las vitaminas que contenga.
Me han preparado un paquete en el cobertizo, no es muy grande, pero cuando he ido a recogerlo no estaba todavía, ¿Te importaría ir a recogerlo tu misma? –dijo señalando a Krystin-
- ¿Yo? Si claro, no me importa, Paola, déjame el mapa que me guíe por fa – pidió Krystin-
Salió de la clase mirando el mapa, se cruzó con la directora y Krystin le preguntó como llegar hasta el cobertizo.
-No tiene pérdida sales del internado y caminas a mano derecha hasta que te lo encuentres, está antes de llegar al Internado “Azul Trópico”.
Krystin le dio las gracias, dobló el mapa y lo guardó en el bolsillo de su bata blanca, abrió la inmensa puerta verde forjada en hierro y siguió las instrucciones de la Directora.
El cielo estaba nublado, el clima daba los últimos coletazos al verano, las nubes eran muy espesas y no dejaban pasar la luz del sol, por las mañanas ya empezaba a refrescar un poco.
Por fin a lo lejos, divisó lo que tendría que ser el cobertizo, aceleró el paso, una cabaña bastante grande, de madera clara, con ventanas de cristal transparente.
Tomó la manivela de la puerta que se abrió fácilmente, por dentro era bastante mas grande de lo que aparentaba, habían muchísimos caballos todos en sus respectivas cuadras, Un olor muy suave a heno y una temperatura regulada por un termostato hizo del sitio un ambiente muy confortable, acarició un caballo y un movimiento inesperado detrás de ella le asustó.
- Perdona no quería asustarte –dijo una voz-
- Nada, es que estaba en mi mundo y no me di cuenta de que había alguien por aquí –le contestó Krystin- Venía a recoger el paquete de heno para la Profesora de Química.
- Pues la verdad es que yo no tengo ni idea de donde está – le dijo el chico-
-Ah, pero ¿Es que tu no trabajas con los caballos? –se extrañó Krystin-
- No no, yo estoy en el internado “Azul Tropico” pero me han castigado y tengo que limpiar a los caballos, me llamo Markus.
-Yo soy Krystin –le sonrió- verás si no te importa mucho tengo que buscar un paquete que hay preparado, ¿no lo habrás visto?
- Pues sinceramente ni me fijé, pero lo único que puedo hacer es ayudarte a buscarlo, puede ser que esté en la “oficina” –dijo Markus remarcando la palabra oficina-
Markus observó a la chica, dejó el rastrillo y se acercó a la oficina, y efectivamente allí estaba el paquete con una nota que decía “Para el internado Verde Esperanza” lo recogió y salió donde se encontraba Krystin y le entregó el paquete.
- Muchas gracias –le contestó ella- Oye y ¿Por qué te han castigado? Si se puede saber, claro.
- Bueno se puede decir, que no me apetecía ir a clase y aquí estoy limpiando a los caballos por ello.
- Vaya es que a veces cuesta muchísimo levantarse de la cama, bueno me tengo que ir que me están esperando.
-Oh, claro. Pues hasta la vista –le dijo Markus.
Krystin le sonrió y salió por la puerta, no pudo evitar volver la cabeza antes de desaparecer por la puerta. Éll la miró por última vez, la bata blanca entallada hasta las rodillas y las botas negras del uniforme le daba un toque muy sofisticado. Al fin y al cabo, el castigo no iba a ser tan malo como él pensaba.
1 comentario:
Leeeeches! COmo me ha gustao este capi nenas.... muajajaja sobre todo el encuentro en el cobertizo (?) lalalalaaaa
Sep, cada vez se pone mas interesante esto uoooooo!
A ver si hay de una vez encuentro Cami-Diego *silbando* sin presiones eh! xDDD
Mil besitos mis amoresssss!!!!
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